Leyendo EPS he topado con un minireportaje titulado "¿Donde se fué el deseo?"
El deseo sexual es bastante más complejo de lo que solemos pensar. ¿Porque deseamos a unas personas y a otras no?¿Y qué deseamos cuando decimos desear a alguien?¿porqué dejamos de desear a quien deseábamos?¿porqué el deseo se comporta a veces como el mar; en ocasiones enbravecido y en ocasiones completamente tranquilo?
Estas son las preguntas que se hace el autor del artículo. Básicamente explica que el deseo está compuesto pr tres partes fundamentales: El deseo de descarga de la tensión sexual (ese deseo pasional que ya sabemos), El deseo de ser deseados (que basicamente es el deseo de ser queridos, valorados y deseados por los demás) y el deseo del encuentro mútuo (que refleja la necesidad de comunicacion, sincronia e intimidad con el otro)
En base a estas tres fracciones, explica que estan conectadas con fuerza y que cada persona las tiene en mayor o menor proporción. Cuando las proporciones entre dos personas son parecidas, el encuentro es más satisfactorio ya que si los dos quieren descargar tensión sexual, habrá mucha pasión. Si la necesidad de los dos es ser deseados habrá muchas palabras de amor y mucho cariño.
Por eso, dice, si las proporciones no encajan, es cuando aumentan las posibilidades de fracaso y al final cada uno se romperá la cabeza pensando en qué habrá fallado.
En conclusión el autor, Manuel Lucas Matheu, dice que hasta en el deseo estamos condenados a entendernos y que la solución es hablarlo, aunque resulte fío. Eso aumentaría la intimidad, la confianza y mejoraría el deseo sexual.
Yo estoy de acuerdo. En una relación hay que saber adaptarse al otro y más en una cosa como ésta... que pena que ahora este conocimiento no me sirva de nada xD.